Archivo del Autor: Alisa De Trevi: Ali.

Acerca de Alisa De Trevi: Ali.

Alisa De Trevi es el nombre que recoje a mi persona y a todas aquellas de las que bebo, a las que debo la inspiración para crear y vivir, ya que lo segundo es para mí un esfuerzo y lo primero lo que necesito para sobrellevarlo. De ahí la insitencia de que mi nombre es simplemente: “Ali”. De la rama de ciencias puras pero alma versada; aprendiz de todo, maestra de nada. Muy a mi pesar, los múltiples estudios que inicié tuve que abandonarlos por problemas de salud: “¡Bendita salud! que nos trae aquí hoy”. A donde me llega el recuerdo, me veo desde muy niña escribiendo, dibujando; pero han sido las largas convalecencias y el amor los que han hecho germinar en mí el valor y el deseo por compartir lo creado. Mi mayor logro ha sido, y es, rehacerme cada día. Antes de morir, solo desearía encontrarme con los de mi subespecie. trazosdeverso.com

Carmen

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Y si al fin tengo la felicidad entre los dedos, por qué huyo, por qué me esfumo por las rendijas de nuestras ventanas, por qué busco la compañía de los que me esquivan, por qué me desmerezco sentada en la terraza de un Café esperando a que pase y me dedique un lapso de su vida, por qué precipito una amistad que se sublima de miércoles en miércoles…

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Una espera, un quizás, una escena de futuro que se materializa en decenas de facetas del posible. Y el repique que callejea entre adoquines, y el conversar con uno mismo bajo el velo del acordeón, la sonrisa agradecida del viejito que lo hace suspirar y…

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El momento; ese momento que te prende de los pelos y te alza, por un instante, del suelo.

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La espera, el quizás; puro pretexto para dar cabida a ese momento: mi momento.

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Un Winogrand del 64 con unas gotas de Dickens, por favor

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Gracias a Luis Sánchez por la historia y las correcciones,
A Garry Winogrand por la Historia y la imagen,
A Airelle Besson y Nelson Veras por la inspiración
Y a Mateo Rived Quintet por la voz.

Vídeo y audio del relato:

https://youtu.be/ww-8R2o3QwI

(Inspiración) Hechos Reales: Polícia vs Negros & Historia USA

Era la mejor de las naciones, era la peor de las naciones.

 

"Era la mejor de las naciones..."  Dibujo digital realizado con PhotoScape

Era la mejor de las naciones…
(Dibujo digital realizado con PhotoScape)

La primavera se estrenaba con un cielo despejado y una brisa que era como una caricia. El tráfico bullía por la avenida salpicada de luciérnagas incandescentes, el aire olía a tubo de escape y a sal.

 

Cazzo dio –maldijo Alessio con el pitillo aún entre los dientes.

Puso el indicador de dirección y accionó el pedal de freno del descapotable; el “Little Bird” se hizo a un lado con un suave ronroneo.

—Qué ocurre Ales, por qué… —Mary Rose vio al momento los destellos rojos y azules en su espejo retrovisor.

 

La noche se detuvo por completo sobre sus cabezas expuestas a la intemperie. Alessio apagó la radio, interrumpiendo la mención de la entrevista del Time al autor de Just a gigolo. Mary Rose se irguió en el asiento, encorsetada de pronto, se oyó el quejido del cuero bajo su piel canela, y miró a su compañero sin pestañear mientras intentaba, en vano, estirar la falda del vestido hasta sus rodillas desnudas.

 

Tranquilla la mia rosa, lo tengo todo bajo control –Alessio tiró su Lucky por la ventanilla con la vista imantada al espejo del parabrisas.

Dos pares de pies se acercaban a paso decididamente lento.

 

"Un Winogrand del 64" Dibujo digital

Un Winogrand del 64
(Dibujo digital)

Mary Rose seguía animando a la tela a crecer sin éxito, mientras, un caballero con sombrero los observaba con las cejas encorvadas, cuando ella le devolvió la mirada sosteniéndosela, el señor escupió y apartó la vista, paseaba un caniche (también era blanco) recién salido de la peluquería; de inmediato, en un acto reflejo, ella se llevó los dedos color miel al elaborado moño, y exhaló un suspiro a media sonrisa, comenzando a desatarse el pañuelo que le cubría la cabeza.

 

En el espejo, ya solo se podían ver, un par de piernas que ascendían hasta convertirse en unos guantes negros, que jugueteaban con una porra lanzándola de la palma al cielo, y regreso. El agente Smith se paseaba de la nuca a las manos de la mujer, que descubrían a una morena envuelta en un refinado recogido.

 

Mary Rose había conseguido deshacer el nudo y justo en el instante en el que lograba cubrir sus pantorrillas con la seda, el agente Morgan alcanzaba la ventanilla del conductor.

 

—Buenas noches agente.

—¡Agente! ¿Ha oído eso jefe? –Morgan miró a Smith que asentía sonriente avanzando por el otro costado del vehículo—. Hoy no haces bromas sobre mi afeitado de… cómo era… ¡bambino, eso es! ¿Ya has aprendido la lección “Pestuzzini”? ¿O es por lo bien acompañado que vas?

 

La porra continuaba su inercia, no podían verla, pero ahora oían todo su peso caer contra la palma.

—Señorita, permítame… proteger sus intereses: ¿a caso su comunidad está al tanto de con quién se mezcla? —Smith se dejaba caer contra la puerta de Mary Rose.

—Qué vergüenza –masculló Morgan dando un puntapié a la carrocería sin dejar de mirar a Mary Rose por la ranura de las pestañas—. ¡Pero mírate “Pestuzzini”! ¿Sacando de paseo a la perra de la chacha? —soltó en una risotada.

 

Un claxon trinó contra un peatón que cruzaba corriendo a unos metros frente a ellos. Smith apoyó la porra sobre la puerta y la fue deslizando hacia el interior, hasta que toda su longitud negra quedó extendida hacia la boca de Mary Rose. El indicador de dirección delataba con apremio el paso del tiempo, Alessio lo quitó de un manotazo.

Ella continuaba mirando al frente como si aquella barra fuera incapaz de perturbar su visión, pero apretaba las palmas contra las piernas.

 

—¡Tú, negra desteñida, fuera del carro!, inspección rutinaria: manos sobre el capó, piernas separadas… ¡A qué esperas! Ya conoces el procedimiento, ¡vamos! –gritaba Morgan.

Mary Rose seguía apretando la tela contra sus muslos, Alessio se percató del gesto: adelantó el cuerpo, encorvó los hombros, pegó la barbilla al pecho y levantó la voz:

—Dime Morgan, li hanno piaciuto i miei penne alla tua mamma?

 

El puño apenas encontró una mínima resistencia en el tabique. Morgan tiró de la puerta:

—¡Fuera! ¡Al suelo jodido bastardo!

 

La mayoría de transeúntes apartaban la mirada acelerando el paso para continuar con su destino. Arrastrada de la mano, una niña afroamericana preguntaba: “Mamá, ¿qué hacen los policías?”, “Mantener las cosas en orden, cariño. Vamos sigue caminando, agacha la cabeza y no mires”. Desde la puerta de su negocio, un barbero que había estado contemplando de brazos cruzados la escena, sacó su tabaco y comenzó a fumar.

>>¡He dicho fuera! –Morgan agarró a Alessio tirándolo sobre el pavimento.

 

Al otro lado del vehículo, Mary Rose acariciaba la porra policial; había comenzado en cuanto oyó a Alessio pronunciar el final del viejo chiste.

—Agente…

—Smith.

—Agente Smith, ¿cree usted, que es, realmente, necesario todo esto?–Mary Rose se mordía el labio inferior, mientras que con su uña pintada de granate, iba arañando la superficie pulida, despacio, descendiendo hacia la empuñadura.

—No se me ocurre otra solución, señorita.

 

Una Harley sobrevoló el asfalto escopeteando el aire junto a ellos. En la esquina del boulevar, un joven vigilaba parapetado entre su boina y los destellos de la farola. En algún lugar cercano se oía a un gato bufar. Morgan desenfundó su arma, con el pie, aplastó la muñeca de Alessio sujetándole la mano contra el suelo, y apuntó:

—Día de ajustar cuentas “Pestuzzini”, vete despidiendo de volver a conducir.

 

Entonces Mary Rose se descubrió las piernas y anudando la tela alrededor de la porra dijo:

—Agente Smith, si encontrara mi pañuelo ¿sería tan amable de acercármelo al trabajo?, estoy en el Royal Diner.

—¡Agente Morgan! Nos llaman de la central –Smith se retiró guardándose la prenda en el bolsillo.

—Maldito “fillo” di puttana, un día de estos te juro que te trincaré, y tu sucio culo de Dago no volverá a manchar ¡este ni ningún otro coche americano! –y le escupió una patada en las costillas, marchándose.

 

El sonido del obturador de la cámara se camuflaba entre el zumbido del tráfico. El motor del coche patrulla se sumó, perdiéndose en el enjambre.

 

Alessio regresó al volante limpiándose con el dorso la sangre.

—Hay que buscar un dispensario abierto.

—No hace falta, abre la guantera.

 

En el espejo, Alessio terminaba de colocarse el esparadrapo mientras Mary Rose cerraba el botiquín de mano.

—¿Te duele?

—Estoy bien, solo duele la primera vez que te la parten, tranquilla. ¿Tú estás bien?

—Estoy bien, solo duele la primera vez que te lo parten, tranquillo –susurró mirando al frente—. Llegaremos tarde al baile.

Alessio metió la primera y encendió la radio: Time After Time. El descapotable despegó y él giró la cabeza hacia ella, con la nariz tachada de blanco.

 

La mia rosa nera, pero qué has hecho… Te dije que lo tenía todo controlado.

—Solo hice lo necesario –respondió ella levantando ligeramente el mentón.

Cazzo amaricani… –masticó.

 

En la esquina, al paso del vehículo, el joven de la boina disparaba su cámara Leica M4 al momento que lo cruzaba, y Alessio alargaba la mano en busca de sus Luckies.

 

Hay realidades humanas
en las que ayer, sigue siendo hoy”.

Los Angeles, 1964 dibujo de la fotografía de Garry Winogrand (Exposición en la fundación Mapfre, Madrid, hasta 3 de Mayo '15)

Los Angeles, 1964
dibujo de la fotografía de Garry Winogrand
(Exposición en la fundación Mapfre, Madrid, hasta 3 de Mayo ’15)

Alisa De Trevi

Tu otra mano: tu imagen especular

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Buscar a tu media naranja es

como buscar tu sombra en el cuerpo del otr@;

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Mejor encontrar tu otra mano:
ese alguien con quien ser iguales,

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con quien ser opuestos,

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con quien también te complementes,

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con quien eres imagen especular,
un@ del otr@.

Y todo está en tu mano…

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Water me (Riégame)

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FKA Twigs – Water me

Bruce Lee – “Be water, my friend”

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Hay momentos que se convierten en espinas al recordarlos,

 

momentos inflamables

 

que simplemente se desvanecen sin saber por qué,

 

como estrellas de nieve suspendidas en el aire

 

que nunca llegan a cuajar,

 

disolviéndose antes de besar el suelo,

o tu mano,

para no volver jamás

(tú y ella a solas en el coche).

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Nos refugiamos en ser como el agua

 

y fluir hacia abajo, dejándonos llevar

 

como hojas que navegan sobre la corriente.

Déjalxs que sean como, nosotrxs seremos agua,

 

porque lo buscamos todo.

 

Déjalxs que sean como, nosotrxs seremos conscientes,

 

porque lo necesitamos todo.

 

Hay momentos sí,DSC_0033

que se recuerdan como espinas de lo que fue,

y como pétalos que podían haber sido.

 

¿Sin saber por qué?

Déjalos que sean como el agua.

Yo quiero ser agua, fluir hacia adentro,

penetrando lo profundo de la tierra,

anegando así mi ignorancia,

asfixiando la inconsciencia.

 

Sin saber por qué llegaste a mí.

Water me.

 

Tú puedes saberlo,

recuerda, reflexiona,

aquel momento…

Abre los ojos, se hielo;

la realidad puede ser agua

que cristalice, ahora,

vistiéndose para ti, ahora:

se hielo, ahora.

 

¿Preparado?DSC_0044-1

 

Seré agua por ti,

 

calándote hasta la roca madre,

 

ascendiéndote freático,

 

solo por amor desinteresado

 

a que florezcas,

 

como otrxs hicieron antes por mí

 

(tú y ella de camino al coche;

primero estabas algo ebrio, después inquieto),

el momento hecho añicos,DSC_0056

 

antes de nacer siquiera;

 

la sinceridad te abrirá siempre más puertas de las que te cierra,

las que te valgan la alegría traspasar;

porque como el agua solo podemos seguir el sendero,

arrastrando lo que hay ya sobre el lecho,

llevándonos los nutrientes que son los que hacen fértil el subsuelo,

lavando los errores de los que no aprehenderemos,

sin crecer.

 

Riégame.

 

Se agua,

 

empapa, mézclate, mantente abierto, se sincero

para poder llenarte de los minerales que dan lxs otrxs; y alimenta,

a lxs demás y a ti mismx, y bebe y crece, germina,

sal de la tierra que te cobija,

 

hacia la luz,DSC_0050

 

de donde somos todxs.

 

 

(Tu mano sobre la de ella, una fracción),

la estrella de agua que cristaliza,

(ella que te mira con el ceño prendido

del imperdible de la empatía,

que te pregunta a cada segundo si estás bien),

¿no lo ves? Lo puedes ver,DSC_0034

vuelve atrás, cristaliza el tiempo:

la preocupación detiene el crecimiento,

como los incendios,

 

(bromeando sobre cómo mantenerse despierto,

sobre dónde estarán en la ciudad los desiertos),

buscamos fuera los camellos,DSC_0034-2

cuando resultaba que los teníamos dentro.

 

Porque somos agua,

 

y en nuestra bipolaridad reside la grandeza

 

de su consciencia, no de su debilidad.

 

 

(El momento se desvanece);

no se puede forzar a la nieve,

se evapora, entre nosotrxs,

por no aceptar lo que el aire nos da

tal cual,

(una conversación marchita,

una resaca, solo, a medio día),

qué diferente podría haber sidoDSC_0072-1-1

si hubiésemos sabido ser agua,

y navegar nuestra propia corriente…

 

¿Podría?

Tal vez tampoco,

(tal vez ella sólo quería conversar contigo y tú…

tú despertar junto al otrx).

 

 

Tal vez,DSC_0090

 

después de todo,

 

sí fuimos agua

 

porque gracias a ti

 

es que he abierto los ojos.

 

Water me.

Arrozales del Faro, Cullera

Arrozales del Faro, Cullera

La tragedia de la belleza (corrección)

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(Basado en hechos reales: Dedicado a Santi y a Laura)

Gracias a Luis Sánchez por sus clases magistrales

J’y suis jamais alle
“Yo allí nunca fui”
Yann Tiersen
"El monstruo que hay en mí" dibujo a carboncillo

“El monstruo que hay en mí” dibujo a carboncillo

Tres desconocidos buscan llevar a término un encuentro que

siempre se les escapa, un foro web donde se encuentran, una cita

en el calendario, y al fin, el momento que les alcanza,

compartido en la distancia.

 

La sombra que da tu silueta no la da ninguna sombrilla. Un sol como un disco

afilado, pendiendo sobre la cabeza; pero los rayos colados son indulgentes. Arcilla

terrosa en la cuenca de la mano, salitre en la comisura de los labios, cosquillas

líquidas encauzadas por el valle de la espalda, el brío ansioso del cabalgar blanco

de nuevo chirriando en cada vena. Una camisa que se enrosca alrededor del cuello.

Una chicharra marcando la cuenta atrás. Un mar verde, entre el cielo y el suelo,

transpirando el perfume de azahar…

 

En la penumbra fresca de la tarde, el berrido de un móvil que resuena en la pulcritud del piso: la

soledad de las habitaciones, las superficies de los muebles brillantes y despejadas, las revistas

apiladas sobre el escritorio, la ropa doblada encima de la cama, el fregadero vacío, la comida hecha

esperando dentro de la nevera,

la suavidad del pincel acariciando las uñas. “Todo listo, el último esfuerzo y, después…” No habrá

después, dice una sonrisa. De música ambiental, las risas y los gritos de los niños en el parque

entrando por el balcón abierto, trinos de vencejos sobre el circuito de la plaza. El esmeril en la planta

de los pies lijando sus últimos pasos; un culotte de transparencias negras y ribetes naranjas que

erizan los muslos en su ascenso, el camisón de raso que a él le gusta, humedecido por el calor bajo sus

senos, pezones delimitando la tela. Y la cuerda, áspera y rugosa, que susurra crujidos entre sus dedos.

Es el momento: justo, alineado, exquisito…

“… The nights go on
Waiting for a light that never comes
I chase the sun
Waiting for a light that never comes…”
Linkin Park & Steve Aoki – A Light That Never Comes

De azahar, impregnado el sudor en unas manos, que tiñen una camisa de tierra,

enroscándola alrededor de la tráquea como una constrictor. Una serpiente con

mangas blancas que cuelga sobre el torso desnudo. El perfume de esta tierra de flores y

de luz exhalando su adiós definitivo, el zumbido de las abejas sosteniendo el mundo,

los gorriones yendo y viniendo. Unos músculos moldeados que anudan las mangas vacías

de carne, llenas de voluntad, al brazo de uno de los árboles. De rodillas

sobre la tierra grumosa. De la noche anterior, aún mecido en medio del eco del aliento a

malta tostada…

 

“… And I hate that I’m always so young
Have me feeling like you are the one
And it’s never gonna feel like it’s time
Cause it’s never gonna change
Never gonna change…”
BROODS – Never Gonna Change

Exquisito es el hilo que trenza infinitos hilos incapaces de disolverse con un lavado de

estómago vía intranasal; un hilo, como un acuerdo que ya no se puede cortar,

sosteniendo una vida entre sus hebras, la de quien lo anudó. Una cuerda que

espera a que se abra la puerta para completar su existencia y, que aparezca él. “No, así

sí, pero no.” Entonces, con los pies en el suelo, un mensaje que se envía desde el

porvenir…

“… When the flood gates open, erase the shores
At best you don’t care that it breaks some doors…”
Linkin Park

A malta tostada saben los principios que fueron finales desde su comienzo, a ese reflujo

ácido que dejan tras de sí los pactos vinculantes que se firman al final de una soga,

y no de un contrato matrimonial. Pendida de un hilo: la esperanza; la vida. Pero los

watsapp ya no se pueden contestar desde el más allá. No hay sombra como la de las

ramas y hojas. El perfume que ya llega al paladar. La gravedad de la voluntad es lo que

tira del improvisado patíbulo; ni es el peso ni la fuerza ajena, son las ideas. Con las

rodillas cobijadas en tierra, el peso muerto de los pensamientos, el sabor del azahar

como último sustento, el tacto de la corteza en los callos, la camisa que estrangula

el peso de la carga que se libera, la lengua que se expande en silencio dentro de

la boca para decir lo que nadie se atreve: “estoy mejor muerto, es lo mejor para todo el

mundo; mis hijos, mi ex… Mejor muerto sí, por fin el mono desaparecerá”, la nuez que

quiere tragar una decisión, y al fin, la paz con el abrazo en la garganta. Las manos caídas

a los costados del tronco, las rodillas en tierra, su camisa anudada a la rama de un

naranjo y a su cuello: así es como lo encuentran.

 

“… And I hate that I can’t say your name
Without feeling like I’m part of the blame
And it’s never gonna feel quite the same
But it’s never gonna change…”
BROODS

Desde el porvenir se escribe: “No vengas solo mi amor”. Pendiendo de la lámpara de

forja, una soga de triple nudo con un lazo adornando el envoltorio en mitad del

comedor. La sorpresa es el cuello de ella al final del lazo: “para algunos, vivir es más

que un esfuerzo”, las rodillas semiflexionadas con los pies desnudos y las uñas pintadas

de naranja arrastradas por el piso recién pulido, la cabeza ladeada con el cabello

planchado recogido sobre uno de los hombros, la piel de debajo de la cuerda envuelta

en seda, el móvil sobre la mesa, al alcance de la mano, como única carta de despedida.

El clic de la llave abriendo la cerradura y el “espera, no entres, vamos nosotros

primero”.

Surrey Dance Music – Winterling

“La idea de la muerte siempre estará ahí, como una salida.

Tienes que aceptarla, y aprender a convivir con ella”,

es lo que me dijo el Dr. Zafra en la consulta de psiquiatría,

una semana después del accidente

que me impidió acudir a la cita.

Dar las llaves de tu vida a un zombi y

echarse a dormir contra el cristal de la ventanilla.

 

Se dice que nadie ha vuelto de la muerte para contar lo que hay más allá,

también hay quien dice que la muerte es injusta,

que el suicidio es egoísta, y que los accidentes son

impredecibles.

Lo que yo digo es que a veces,

todo esto, pero solo a veces.

A veces hay quien sobrevive para expresar lo que otros no pudieron,

para contar una historia que se evita;

a veces, algunas veces, la muerte es una elección,

el suicidio es una tara, y los accidentes son decisiones de

nuestro subconsciente.

 

Nunca los llegué a conocer en persona, nunca oí sus voces, y nunca

nos preguntamos a cerca de nuestros motivos al encontrarnos en aquel

foro para suicidas: nunca hizo falta.

 

Pero aún pienso en ellos, y en aquel día.

23 de enero de 2005

23 de enero de 2005

Cinco moquitos (cuento infantil en prosía)

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A Pablo en  su dislexia, para que descubra

la magia y el poder de la palabra escrita.

Cuadro marco de fotos en madera, barniz y relieve.

Cuadro marco de fotos en madera, barniz y relieve (haz)

Había cinco moquitos

que llevaban a Pablo frito.

 

Transparente era de los cinco

el más bueno, pues de su nariz

sacaba las porquerías.

Después, venía Blanquita

embozando las cañerías,

sin dejar respirar bien.

Cuando Amarillento aparecía

ya algo se torcía:

empezaba a oler fatal.

Cuadro marco de fotos (envés)

Cuadro marco de fotos (envés)

Verdosa podía dar dolor,

pero Rojo era sin duda el peor;

resecaba y cuarteaba

haciendo el inspirar un horror.

Había cinco moquitos,

que en realidad eran el mismo,

Pablo se lo sonaba

y veía cambiar su ropa de color,

y así, sabía cómo se encontraba

hoy, el moquito de humor.

cinco moquitos

Exposición de Noviembre: caUsalidades

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Las casualidades no son mas que cruces de caminos donde dos o más individuos de la misma subespecie se reconocen. Esta exposición es fruto de uno de esos encuentros, y está llena de esa clase de momentos: de caUsalidades colgadas de un gancho.

Las casualidades no son mas que cruces de caminos donde dos o más individuos de la misma subespecie se reconocen.
Esta exposición es fruto de uno de esos encuentros, y está llena de esa clase de momentos: de caUsalidades colgadas de un gancho.

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Gracias a Kaña Makan C/ Sueca, 61 Valencia

Gracias a Kaña Makan
C/ Sueca, 61 Valencia

 

 

 

 

 

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Underground (vendido) We are crossing the lines all the time Maybe, some day, we find one another in each other eyes Then we find our smile In the middle of this train we live in...

Underground (vendido)
We are crossing the lines all the time
Maybe, some day, we find one another in each other eyes
Then we find our smile
In the middle of this train we live in…

 

 

 

Istambul Your tears are my tears; my smile is your smile.

Istambul
Your tears are my tears;
my smile is your smile.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reflejo De repente, me he quedado helada por el mundo estructurado que me rechaza. De pronto, la luz me ha hecho consciente, de la sociedad estipulada que me recibe de espaldas. El rechazo nos hace más enormes, siendo el espejo de nuestros errores.

Reflejo
De repente, me he quedado helada por el mundo estructurado que me rechaza.
De pronto, la luz me ha hecho consciente, de la sociedad estipulada que me recibe de espaldas.
El rechazo nos hace más enormes,
siendo el espejo de nuestros errores.

 

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Bluesfolk Mujer chelo en clave de sol

Bluesfolk
Mujer chelo en clave de sol

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Gato Pardo Guitarra española en clave de sol

Gato Pardo
Guitarra española en clave de sol

 

 

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Se me caen las hojas (microcuento) Escucha... te juro, que a la que me toque la niña no la vuelves a ver.

Se me caen las hojas (microcuento)
Escucha… te juro, que a la que me toque la niña no la vuelves a ver.

 

Amor es... evolucionar junt@s

Amor es…
evolucionar junt@s (vendida)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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elijo ser feliz

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Obras en camisetas

 

 

 

 

 

 

 

La compra de cualquier obra implica la renuncia a la adquisición de los derechos de autor sobre los diseños o escritos que contienen, ya sea parcial o totalmente, en beneficio de su autora, yo misma.

Con trabajo

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Gracias a La Vitti Bar

a David, Manuel, Ales y Mateo

por la velada de anoche.

Ser Banda:

Percusionista no,

eSQueletista;

Guitarrista no,

NeUrista;

Contrabajista tampoco,

CUerpista;

Vocalista, ¿en serio?,

alMista.

 

Con trabajo

Con dos dedos,

"Con trabajo" para Ales Cesarini, gracias por la master class y la musa.

“Con trabajo” para Ales Cesarini, gracias por la master class y la musa.

solo

con dos dedos

creas arriba

como abajo,

contrabajo.

Con trabajo

de pie

con el instrumento

a veces, entre tus

piernas,

siempre en el abrazo

de tu cuerpo,

haciendo musculación

siniestra,

bailando en el

índice del corazón,

recorriendo el

diapasón,

cruzando el puente

hasta llegar al

alma

con tus dos dedos,

respirando a través

de las eses de su

piel;

trabajo no ingrato,

tocar este instrumento

tan ingente al

tacto.

 

Ales Cesarini

Ales Cesarini y su contrabajo

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Soy Piano (rap, música clásica y poesía)

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Alas de piano de cola (mi visión de un piano de cola con la tapa abierta desde arriba)

Alas de piano de cola
(mi visión de un piano de cola con la tapa abierta desde arriba)

Gracias a Fran Acàmer Mateu por su piano,

al F’art Home de Benimaclet por el lugar

y a Fran T. por ser mi corazón

“Soy Piano” en vídeo&audio (pieza compuesta e

interpretada por Fran Acàmer Mateu):

http://youtu.be/XFebKE5koKQ

Soy bajo tus manos/ tu instrumento. Son tus manos sobre mi cuerpo/ lo que me hace brillar/ y desfallecer. Soy tus blancas y negras/ rozadas/ por tus yemas. Mi piel compuesta de corcheas/ que solo tú/ sabes leer: rápido rápido muy rápido, lame traga muerde mi piel bajo el estómago, mi sed de ti/ es amplia. Lento, lento, muy lento; tus dedos/ sobre mi aliento. Empañado el verano de tu boca en un eclipse, entrelazando nuestros miembros, tus manos sobrevolando mi teclado… Dentro, muy dentro, alcánzame esa lengua que no llego. En mitad de la noche/ o de la mañana, desvelas mi mente confusa y… tus manos; tus manos que revelan el negativo de lo que me anida inquieto. Soy bajo de ti/ un instrumento que al fin suena, tus besos/ me afinan la coherencia, equilibrando mi locura con cordura y una chispa de clarividencia. Tira de mi pelo hecho de acero envuelto en fieltro, levántame la falda de palancas, libera mis macillos del sujetador, desátame las cuerdas de las muñecas, hazme vibrar/ entre tus dedos, exprimiéndome la melodía que oculto bajo este vestido de raso negro pulido, y/ atrápame/ mientras caigo en tu abrazo/ sin tregua, desmigájame la melena, y mientras tu derecha me atiza la brasa, tu izquierda… tu izquierda… tu izquierda… me calma/ y me consuela/ de mis múltiples blancas y negras. Sabes tocar/ mis 97 teclas, sin ti soy huérfana. Y cuando resuenen/ nuestros crepúsculos/ recordaré que siempre/ estuvimos/ sonando/ juntos.

Mujer piano en clave de fa

Mujer piano en clave de fa