Archivo de la categoría: Relatos

Lengua castellana

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Para Luisa, mi profe de Lengua del instituto:

gracias por enseñarnos que las lenguas están vivas y que las hacemos los hablantes.

Porque la nuestra no tiene por qué seguir siéndolo.

Gracias a la musa Berni por ser esa mujer castellana, y entera.

 

Lengua Castellana

Lengua Castellana

Me gusta…

Ser a veces,

Un poco zorra;

Y decirte: “Amor, no vengas”,

Para que así, vengas;

Y tumbarme entonces panza arriba,

Y ser tu perra,

Para que me rasques la barriga

Dejándolo todo a medias.

Me gusta ser a veces una cualquiera,

Observarte en la distancia,

Mirarnos a los ojos,

Como si no me conocieras,

Y volverme entonces callejera

Y encontrarnos en una esquina

Y jugar… a darnos la hora

                                                   como turistas.

Me gusta ser un poco aventurera

Y vivir sin mapas ni rutas traicioneras;

Me gusta, ser un poco mujerzuela,

Y beber a morro de tu cerveza,

Gritar en mitad de la avenida: “¡Obscenidades!”,

Escandalizar rutinas, sin verdades.

Me gusta ser una mujer de la vida que esquiva la muerte atrevida.

 Me gusta ser una mujer pública,

Descorazonarme a micro abierto,

Abrazar desconocidxs,

Dejar mis sentimientos sobre la barra,

Ser… una nudista del alma.

 Pero juro sobre Babel,

Con este corazón de papel,

Que lo que más me gusta

Es la libertad que saboreo en tus manos:

Ser… una heroína,

Ser… una puta;

Sin adicciones, sin mentiras,

Con realidades esfera

Entre tus brazos

Sintiéndome

Entera.

 

El erotismo calza los detalles

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Monolítica

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“El interior del túmulo latía con la danza de las llamas. Olía a tierra húmeda caliente. Sombras, de cerámicas y divinidades talladas en hueso, aguardaban mi último suspiro, como yo mismo. Las caras de los míos se coleccionaban titilantes a mi alredor. Sólo cabía el silencio.

Hasta que una ola de murmullos fue creciendo, interrumpiendo así mis últimos recuerdos…”

(Continuación: http://lasdoscastillas.net/monolitica-por-alisa-de-trevi-escritos/ )

Vencejos marrones en la noche (basado en hechos reales)

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En memoria de Rebeca Borras Bonet

D         Pinto,

Leo.

 

P          Tú viniste a mí

Así…

 

Desperté en mitad de la neblina del spray y, te sentí en mi corazón, pronunciando mi nombre con amor, te escuché pensando en mi mural, paladeando sus sombras y relieves. Tú no sabías que yo podía leerte, y supe que eras sincera, y crecí, como un árbol entre tus emociones, pinté como nunca antes había pintado, sin cometer ni un fallo, volqué mi alma en aquellas pintadas, quería levantar la mirada, dejar los botes y buscarte, pero no podía… http://lasdoscastillas.net/vencejos-marrones-en-la-noche-por-alisa-de-trevi-relatos/

A tiempo

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Samaris – Ég Vildi Fegin Verða
https://youtu.be/bWPg46hNjfo

A tiempo

Los sueños hablan lo que el inconsciente teme y calla

Iba de camino al coche, a buscar la caja de pinturas, como siempre en los

últimos días de septiembre, cruzaba el puente, y sin saber por qué, me

encontré acelerando el paso, como si alguien me estuviera esperando.

Iba con la mano sobrevolando la piedra esculpida por el cielo,

manteniendo con ella un diálogo al tacto, iba tarareando, hasta que llegué

al semáforo. Levanté la vista y allí estabas, del otro lado: una mirada tras

unas gafas de sol; la misma que vestía yo. El verde nos puso en

movimiento, tú ibas subido en tu bicicleta, el tiempo se guardó el reloj de

pulsera, me acercó a tus bucles castaños, a tu bigote y barba cobrizos de

luz, me acercó a esa mirada que escondía el cristal tintado, la mirada con

la que se toca el corazón. Nos cruzamos. Nos miramos; más allá de los

ojos, recordé; tarde, tarde recordé, que ayer había soñado contigo, y

conmigo.

Soñé contigo, cruzábamos nuestras almas, nuestros destinos; yo iba a

pintar vidrieras, tú venías con tu cabeza llena de ideas. Soñé contigo, y tu

mirada me traspasó. Al despertar, tuve la certeza de que nos cruzaríamos

de nuevo, en el mundo real, ya no sólo, en sueños.

 

Sobre aquel paso bipolar, sentí tarde que me susurrabas: quisiera

conocerte. Ya habías cruzado la calle, en medio nos separaba el río de

asfalto, nuestros caminos fueron durante unos segundos para-lelos, yo te

miraba, diciéndote: espera, aún no te vayas. Tú tomaste la rampa del viejo

Turia, dándome de nuevo la cara, y a siete carriles de distancia nos

volvimos a ver; tú te ibas, girando con tu inercia, y yo… te esperaba del

otro lado, huyendo de mi olvido.

Ya desaparecías tras la piedra, la misma que me habías observado

acariciar, nuestras miradas aún permanecieron hiladas un aire, por el que

yo te susurré: soñé contigo, en un lugar distinto, nuestras almas se

abrazaban, sostenidas por la mirada, también yo quisiera conocerte, vete

tranquilo, tal vez, así sea, en la otra vida, donde soñé contigo.

 

A tiempo

Al espejo

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Pushing Away – Kevin Garrett

https://youtu.be/FilQRUxzoX8

Estación de tren de Canfranc

Abrázame fuerte,
Rodea mi cara
Entre tus manos,
Susúrrame que,
Siempre,
Mantendrás mis manos
Calientes, que
Me harás reír
Cuando nos encontremos
Paseando entre las calles,
Que
Bailarás a un ritmo que
Sólo sigan nuestros pies.

 

“Abrázame fuerte”:
Digo mirándome
Al espejo,
Rodeándome la cara
Con mis manos,
Susurrándome que,
Siempre,
Mantendré mis manos
Calientes, que
Amándome, aprenderé
A quererte, que
Amándome, podrás
Quererme.

Al espejo - en la estación de tren de Canfranc

Al espejo – en la estación de tren de Canfranc, gracias a Carlitos (el chamán Timao) por hacerme de tan buen fotógrafo, a E y a Ce por darme a conocer aquel mágico lugar, y a todas las personas maravillosas que formaron parte de aquel acueducto mostrándome de lo que está hecho el Amor.

 

El tango de once

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OLYMPUS DIGITAL CAMERAMatthieu Saglio – L’Eclipse
https://youtu.be/-PfbvS2jQNM

Un ronroneo caliente le acaricia la pierna, Fabián baja la mirada, Borges se la devuelve, hambriento. Nada en la cocina, tendrá que salir, pero recién anochece… Borges maúlla insistente, Fabián le rasca el cuello. Es solo cruzar la vereda, se dice Fabián, llevar las llaves y solo dos monedas, nada de importancia se convence Fabián, todo estará bien, Fabián.

Tras la puerta, echando el cerrojo, un ronroneo caliente le tintinea la pierna, Fabián baja la mirada, unas Nike rojas se la devuelven, roídas y sucias; un adolescente tendido sobre el suelo del pasillo se convulsiona, junto a su puerta, que se queda sin habla. (Continúa: http://lasdoscastillas.net/el-tango-de-once-por-alisa-de-trevi/)

Gracias al Pollo, a Maria Haide y Ceci,
Por compartir sus vivencias.

YouTube – Paco:
https://youtu.be/KXdh00GdS88

Fumando espera el amor que no llega

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Audio: “Fumando Espera” en YouTube – https://youtu.be/DQMWFQC0bx4

El humo me arrebata la garganta, me rasco el paladar con él. Tiro el bolígrafo, echo mano al vaquero: ya no estás. Levanto la cabeza de la partitura buscando algún consuelo, el cielo me devuelve la mirada, la noche fuma y la brisa arrastra las volutas de nubes sobre mí.

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Miro alrededor, la terraza está semidesierta, salvo por ella que… http://lasdoscastillas.net/fumando-espera-al-amor-que-no-llega-por-alisa-de-trevi/

Un Winogrand del 64 con unas gotas de Dickens, por favor

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Gracias a Luis Sánchez por la historia y las correcciones,
A Garry Winogrand por la Historia y la imagen,
A Airelle Besson y Nelson Veras por la inspiración
Y a Mateo Rived Quintet por la voz.

Vídeo y audio del relato:

https://youtu.be/ww-8R2o3QwI

(Inspiración) Hechos Reales: Polícia vs Negros & Historia USA

Era la mejor de las naciones, era la peor de las naciones.

 

"Era la mejor de las naciones..."  Dibujo digital realizado con PhotoScape

Era la mejor de las naciones…
(Dibujo digital realizado con PhotoScape)

La primavera se estrenaba con un cielo despejado y una brisa que era como una caricia. El tráfico bullía por la avenida salpicada de luciérnagas incandescentes, el aire olía a tubo de escape y a sal.

 

Cazzo dio –maldijo Alessio con el pitillo aún entre los dientes.

Puso el indicador de dirección y accionó el pedal de freno del descapotable; el “Little Bird” se hizo a un lado con un suave ronroneo.

—Qué ocurre Ales, por qué… —Mary Rose vio al momento los destellos rojos y azules en su espejo retrovisor.

 

La noche se detuvo por completo sobre sus cabezas expuestas a la intemperie. Alessio apagó la radio, interrumpiendo la mención de la entrevista del Time al autor de Just a gigolo. Mary Rose se irguió en el asiento, encorsetada de pronto, se oyó el quejido del cuero bajo su piel canela, y miró a su compañero sin pestañear mientras intentaba, en vano, estirar la falda del vestido hasta sus rodillas desnudas.

 

Tranquilla la mia rosa, lo tengo todo bajo control –Alessio tiró su Lucky por la ventanilla con la vista imantada al espejo del parabrisas.

Dos pares de pies se acercaban a paso decididamente lento.

 

"Un Winogrand del 64" Dibujo digital

Un Winogrand del 64
(Dibujo digital)

Mary Rose seguía animando a la tela a crecer sin éxito, mientras, un caballero con sombrero los observaba con las cejas encorvadas, cuando ella le devolvió la mirada sosteniéndosela, el señor escupió y apartó la vista, paseaba un caniche (también era blanco) recién salido de la peluquería; de inmediato, en un acto reflejo, ella se llevó los dedos color miel al elaborado moño, y exhaló un suspiro a media sonrisa, comenzando a desatarse el pañuelo que le cubría la cabeza.

 

En el espejo, ya solo se podían ver, un par de piernas que ascendían hasta convertirse en unos guantes negros, que jugueteaban con una porra lanzándola de la palma al cielo, y regreso. El agente Smith se paseaba de la nuca a las manos de la mujer, que descubrían a una morena envuelta en un refinado recogido.

 

Mary Rose había conseguido deshacer el nudo y justo en el instante en el que lograba cubrir sus pantorrillas con la seda, el agente Morgan alcanzaba la ventanilla del conductor.

 

—Buenas noches agente.

—¡Agente! ¿Ha oído eso jefe? –Morgan miró a Smith que asentía sonriente avanzando por el otro costado del vehículo—. Hoy no haces bromas sobre mi afeitado de… cómo era… ¡bambino, eso es! ¿Ya has aprendido la lección “Pestuzzini”? ¿O es por lo bien acompañado que vas?

 

La porra continuaba su inercia, no podían verla, pero ahora oían todo su peso caer contra la palma.

—Señorita, permítame… proteger sus intereses: ¿a caso su comunidad está al tanto de con quién se mezcla? —Smith se dejaba caer contra la puerta de Mary Rose.

—Qué vergüenza –masculló Morgan dando un puntapié a la carrocería sin dejar de mirar a Mary Rose por la ranura de las pestañas—. ¡Pero mírate “Pestuzzini”! ¿Sacando de paseo a la perra de la chacha? —soltó en una risotada.

 

Un claxon trinó contra un peatón que cruzaba corriendo a unos metros frente a ellos. Smith apoyó la porra sobre la puerta y la fue deslizando hacia el interior, hasta que toda su longitud negra quedó extendida hacia la boca de Mary Rose. El indicador de dirección delataba con apremio el paso del tiempo, Alessio lo quitó de un manotazo.

Ella continuaba mirando al frente como si aquella barra fuera incapaz de perturbar su visión, pero apretaba las palmas contra las piernas.

 

—¡Tú, negra desteñida, fuera del carro!, inspección rutinaria: manos sobre el capó, piernas separadas… ¡A qué esperas! Ya conoces el procedimiento, ¡vamos! –gritaba Morgan.

Mary Rose seguía apretando la tela contra sus muslos, Alessio se percató del gesto: adelantó el cuerpo, encorvó los hombros, pegó la barbilla al pecho y levantó la voz:

—Dime Morgan, li hanno piaciuto i miei penne alla tua mamma?

 

El puño apenas encontró una mínima resistencia en el tabique. Morgan tiró de la puerta:

—¡Fuera! ¡Al suelo jodido bastardo!

 

La mayoría de transeúntes apartaban la mirada acelerando el paso para continuar con su destino. Arrastrada de la mano, una niña afroamericana preguntaba: “Mamá, ¿qué hacen los policías?”, “Mantener las cosas en orden, cariño. Vamos sigue caminando, agacha la cabeza y no mires”. Desde la puerta de su negocio, un barbero que había estado contemplando de brazos cruzados la escena, sacó su tabaco y comenzó a fumar.

>>¡He dicho fuera! –Morgan agarró a Alessio tirándolo sobre el pavimento.

 

Al otro lado del vehículo, Mary Rose acariciaba la porra policial; había comenzado en cuanto oyó a Alessio pronunciar el final del viejo chiste.

—Agente…

—Smith.

—Agente Smith, ¿cree usted, que es, realmente, necesario todo esto?–Mary Rose se mordía el labio inferior, mientras que con su uña pintada de granate, iba arañando la superficie pulida, despacio, descendiendo hacia la empuñadura.

—No se me ocurre otra solución, señorita.

 

Una Harley sobrevoló el asfalto escopeteando el aire junto a ellos. En la esquina del boulevar, un joven vigilaba parapetado entre su boina y los destellos de la farola. En algún lugar cercano se oía a un gato bufar. Morgan desenfundó su arma, con el pie, aplastó la muñeca de Alessio sujetándole la mano contra el suelo, y apuntó:

—Día de ajustar cuentas “Pestuzzini”, vete despidiendo de volver a conducir.

 

Entonces Mary Rose se descubrió las piernas y anudando la tela alrededor de la porra dijo:

—Agente Smith, si encontrara mi pañuelo ¿sería tan amable de acercármelo al trabajo?, estoy en el Royal Diner.

—¡Agente Morgan! Nos llaman de la central –Smith se retiró guardándose la prenda en el bolsillo.

—Maldito “fillo” di puttana, un día de estos te juro que te trincaré, y tu sucio culo de Dago no volverá a manchar ¡este ni ningún otro coche americano! –y le escupió una patada en las costillas, marchándose.

 

El sonido del obturador de la cámara se camuflaba entre el zumbido del tráfico. El motor del coche patrulla se sumó, perdiéndose en el enjambre.

 

Alessio regresó al volante limpiándose con el dorso la sangre.

—Hay que buscar un dispensario abierto.

—No hace falta, abre la guantera.

 

En el espejo, Alessio terminaba de colocarse el esparadrapo mientras Mary Rose cerraba el botiquín de mano.

—¿Te duele?

—Estoy bien, solo duele la primera vez que te la parten, tranquilla. ¿Tú estás bien?

—Estoy bien, solo duele la primera vez que te lo parten, tranquillo –susurró mirando al frente—. Llegaremos tarde al baile.

Alessio metió la primera y encendió la radio: Time After Time. El descapotable despegó y él giró la cabeza hacia ella, con la nariz tachada de blanco.

 

La mia rosa nera, pero qué has hecho… Te dije que lo tenía todo controlado.

—Solo hice lo necesario –respondió ella levantando ligeramente el mentón.

Cazzo amaricani… –masticó.

 

En la esquina, al paso del vehículo, el joven de la boina disparaba su cámara Leica M4 al momento que lo cruzaba, y Alessio alargaba la mano en busca de sus Luckies.

 

Hay realidades humanas
en las que ayer, sigue siendo hoy”.

Los Angeles, 1964 dibujo de la fotografía de Garry Winogrand (Exposición en la fundación Mapfre, Madrid, hasta 3 de Mayo '15)

Los Angeles, 1964
dibujo de la fotografía de Garry Winogrand
(Exposición en la fundación Mapfre, Madrid, hasta 3 de Mayo ’15)

Alisa De Trevi

Water me (Riégame)

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FKA Twigs – Water me

Bruce Lee – “Be water, my friend”

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Hay momentos que se convierten en espinas al recordarlos,

 

momentos inflamables

 

que simplemente se desvanecen sin saber por qué,

 

como estrellas de nieve suspendidas en el aire

 

que nunca llegan a cuajar,

 

disolviéndose antes de besar el suelo,

o tu mano,

para no volver jamás

(tú y ella a solas en el coche).

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Nos refugiamos en ser como el agua

 

y fluir hacia abajo, dejándonos llevar

 

como hojas que navegan sobre la corriente.

Déjalxs que sean como, nosotrxs seremos agua,

 

porque lo buscamos todo.

 

Déjalxs que sean como, nosotrxs seremos conscientes,

 

porque lo necesitamos todo.

 

Hay momentos sí,DSC_0033

que se recuerdan como espinas de lo que fue,

y como pétalos que podían haber sido.

 

¿Sin saber por qué?

Déjalos que sean como el agua.

Yo quiero ser agua, fluir hacia adentro,

penetrando lo profundo de la tierra,

anegando así mi ignorancia,

asfixiando la inconsciencia.

 

Sin saber por qué llegaste a mí.

Water me.

 

Tú puedes saberlo,

recuerda, reflexiona,

aquel momento…

Abre los ojos, se hielo;

la realidad puede ser agua

que cristalice, ahora,

vistiéndose para ti, ahora:

se hielo, ahora.

 

¿Preparado?DSC_0044-1

 

Seré agua por ti,

 

calándote hasta la roca madre,

 

ascendiéndote freático,

 

solo por amor desinteresado

 

a que florezcas,

 

como otrxs hicieron antes por mí

 

(tú y ella de camino al coche;

primero estabas algo ebrio, después inquieto),

el momento hecho añicos,DSC_0056

 

antes de nacer siquiera;

 

la sinceridad te abrirá siempre más puertas de las que te cierra,

las que te valgan la alegría traspasar;

porque como el agua solo podemos seguir el sendero,

arrastrando lo que hay ya sobre el lecho,

llevándonos los nutrientes que son los que hacen fértil el subsuelo,

lavando los errores de los que no aprehenderemos,

sin crecer.

 

Riégame.

 

Se agua,

 

empapa, mézclate, mantente abierto, se sincero

para poder llenarte de los minerales que dan lxs otrxs; y alimenta,

a lxs demás y a ti mismx, y bebe y crece, germina,

sal de la tierra que te cobija,

 

hacia la luz,DSC_0050

 

de donde somos todxs.

 

 

(Tu mano sobre la de ella, una fracción),

la estrella de agua que cristaliza,

(ella que te mira con el ceño prendido

del imperdible de la empatía,

que te pregunta a cada segundo si estás bien),

¿no lo ves? Lo puedes ver,DSC_0034

vuelve atrás, cristaliza el tiempo:

la preocupación detiene el crecimiento,

como los incendios,

 

(bromeando sobre cómo mantenerse despierto,

sobre dónde estarán en la ciudad los desiertos),

buscamos fuera los camellos,DSC_0034-2

cuando resultaba que los teníamos dentro.

 

Porque somos agua,

 

y en nuestra bipolaridad reside la grandeza

 

de su consciencia, no de su debilidad.

 

 

(El momento se desvanece);

no se puede forzar a la nieve,

se evapora, entre nosotrxs,

por no aceptar lo que el aire nos da

tal cual,

(una conversación marchita,

una resaca, solo, a medio día),

qué diferente podría haber sidoDSC_0072-1-1

si hubiésemos sabido ser agua,

y navegar nuestra propia corriente…

 

¿Podría?

Tal vez tampoco,

(tal vez ella sólo quería conversar contigo y tú…

tú despertar junto al otrx).

 

 

Tal vez,DSC_0090

 

después de todo,

 

sí fuimos agua

 

porque gracias a ti

 

es que he abierto los ojos.

 

Water me.

Arrozales del Faro, Cullera

Arrozales del Faro, Cullera