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Dos guitarras, una clave de sol y un gato pardo (Prologo de un cuadro)

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Gracias por las risas, la música y la inspiración:
Billy Mandanga vs Alfonso Copé (Los sospechosos)

en Bodega LaPeseta el 13/10/14 (Lugar y fecha del crimen)

Prueba Nº1:

Gato Pardo en La Peseta, Valencia (2)

Boceto en servilleta de Bodega LaPeseta (Gracias Alfonso por “devolvérmelo” vía Twitter 😉

Los hechos:
Dos guitarras: una lleva tirantes, y la otra, una camisa hawaiana; cantan al mundo obviedades que permanecen ocultas al ojo poco entrenado, que solo vive de lo que le regurgitan. Gatos pardos aullando por diversión, en un duelo de pelusillas de bolsillo, de suelas cuarteadas; se van empujando, la una a la otra, en un prusten infinito, entre la carraca y la risa, el zarpazo del improvisado; la otra a la una, convirtiendo su maullido en el ronroneo de un bajo, con su voz y con sus manos.

Prueba Nº2:

Boceto segunda mitad

Boceto segunda mitad

El veredicto:

En la piel de toro que se reseca al sol, ser músico significa llevar polvo en el trasero, sudar de antebrazos, y que lo que te sobren, sean historias en el billetero.

El testigo:

Dibujo (Prologo del cuadro)

Dibujo (Prologo del cuadro)

La víctima:

Una guitarra es una clave de sol que aulla y ronronea. 50x40 cm en madera tallada, a barniz, tinta china, pintura relieve, con púa y cuerdas de guitarra.

Una guitarra es una clave de sol que aulla y ronronea.
50×40 cm en madera tallada, a barniz, tinta china, pintura relieve, con púa y cuerdas de guitarra. (En noviembre expuesta en Kaña Makan, Ruzafa-Valencia)

El culpable…

 

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Expo. Ultraísmo-Insinuísmo: Ser ONO Ser (3/4)

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¿Cuál fue la cuestión, “Ser o no ser…”?

"Ser ONO Ser" - Si os esforzáis un poco,/ decubriréis el secreto/ que guarda todo verso./ Lo simple que es la vida/ con un cambio de perspectiva. (Juego: si desenfocando la vista no lees lo escrito en el dibujo ni el propio dibujo te da pistas, tal vez te ayude la reflexión que sigue, sino, solución: usa un espejo con la imagen final.

“Ser ONO Ser” – Si os esforzáis un poco,/ decubriréis el secreto/ que guarda todo verso./ Lo simple que es la vida/ con un cambio de perspectiva. (Juego: si desenfocando la vista no lees lo escrito en el dibujo ni el propio dibujo te da pistas, tal vez te ayude la reflexión que sigue, sino, la solución en la foto final.)

 Fue el veneno que vertió Hamlet por entre sus labios; y forma parte del misterio de esta máxima existencial, si su autor fue realmente el Shakespeare que conocemos o si se ocultaba otra persona tras el telón del pseudónimo. Fuere quien fuere, siglos ha de su muerte ¿importa su autoría o importa su legado? ¿A quién le importa, al que lee o al que escribió? Si usó un pseudónimo ¿no fue su voluntad mantenerse en el anonimato? Por qué no salió del armario una vez muerto, confesando su autoría en su testamento… Cuál es la voluntad que se esconde tras el alias. ¿Importa la autoría de “Ser o no Ser” o importa su legado, su esqueleto?

Qué sentido podrían tener los pseudónimos… ¿Soy mi nombre y las etiquetas y casillas y cajones que los demás asocian a mi nombre, o soy lo que escribo y muestro y pretendo con lo que creo? ¿Soy mi nombre o no lo soy? ¿Soy lo que los demás ven de mí o lo que yo me muestro? El Homo sapiens sapiens ¿está hecho de carne y huesos o de palabras? Cuando morimos ¿qué dejamos atrás de nosotr@s?

Hay palabras que duran más que los huesos, palabras que son como nuestros esqueletos, que nos sostienen el alma en vida, palabras que exudan unos huesos y calan en los huesos de otr@s despertando como nuevas, renaciendo en otro esqueleto; palabras que no mueren. La humanidad entera hecha de Historia, no de carne y hueso, sino de palabras.

Cuál era la cuestión… ¿Ser o no ser? Qué es “Ser ONO Ser”.

Solución: usa un espejo en perpendicular con la pantalla para leerla en la imagen.

Solución: usa un espejo en perpendicular con la pantalla para leerla en la imagen.

 

 

Expo. Ultraísmo-Insinuísmo: Pérdida (2/4)

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El amor al que nos une la muerte…

Pérdida

Pérdida – poema: F.Torres / dibujo: A. De Trevi. Exposición de Julio en Casa del libro, paseo Ruzafa, Valencia

Qué pena querida hermana

que a la mitad del camino

hayas elegido el cielo

y no quedarte conmigo.

 

Cuando la guadaña fría

a ti te segó la vida,

del trigal de la familia

cortó la mejor epiga.

 

Si vas al cielo

deja tu huella al pasar

para que algún día

nos podamos encontrar.

Francisca Torres

Infancia (foto que inspiró el dibujo de la obra)

Infancia (foto que inspiró el dibujo de “Pérdida”

Expo. Ultraísmo-Insinuísmo – La continuidad de los espejos (1/4)

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En honor a Cortazar con “La continuidad de los parques” y a Borges por su aportación al Ultraísmo, tendiendo un lazo más entre la Argentina y España.

 

La continuidad de los espejos

La continuidad de los espejos

“El día ha empezado siendo uno más, y está a punto de acabar como tal; pero pronto va a cambiar mi rutina.
La continuidad de los espejos-reflejo

Estábamos en un local de tapeo tomando algo. Ya llevaba algunas cervezas, cuando unas frases escritas con carmín en un espejo picaron mi curiosidad mi curiosidad. Cuentan la historia de un espejo maldito poseído por un espíritu maligno. Dice la leyenda urbana, que si te quedas frente a él mirándolo el tiempo suficiente, aparece su dueño, porque era su propiedad más preciada: El espejo roto, recompuesto, de un asesino en serie que atraía a sus víctimas con ese mismo espejo roto al que le faltaba un pedazo…

 

Con este último pedazo de espejo es con el que degüello a mis víctimas, mientras están frente a mi espejo leyendo…

¿Seguro que quieres seguir aquí de pie?”

La continuidad de los espejos-leyendo

Gracias a Rosa Crego, por la idea de foto tanto como por la pose, y a Javi.

Exposición de Ultraísmo-Insinuísmo: Amor es…

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Björk – Biophilia

http://youtu.be/R7MTU_VVsnA

Amor es… El amor a lo desconocido, amor entendido como una pasión que cose nuestros días, amor

Se un lienzo

Se un lienzo

como una seducción particular; amor al amor, amor por amar, amor libre de etiquetas y de sexos; amor samaritano, amor a la lectura, al que lee; amor a un@ mism@, amor al natural, amor a ser un lienzo y vestir arte; amor a los clásicos, amor a la palabra escrita; amor a la vanguardia, amor a las creaciones de otr@s, amor a dejarse inspirar; amor al vacío, a lo que vive de nuestros recuerdos, amor a lo familiar, a lo que nos falta; amor que es admiración, reconocimiento, amor a los huesos sobre los que nosotr@s crecemos… Amor podría ser evolucionar junt@s. Amor podría ser crear de la debilidad nuestra grandeza.

La exposición de estas ocho obras es un canto al amor, al amor al arte, y forman parte de una espiral que se retroalimenta, saliendo de sí mismas al mundo exterior, a través de algunas calles de Valencia y de algunos cuentos de este mismo blog. Cada una de ellas representa una clase de amor.

Durante todo el mes de julio en la Casa del libro del paseo Ruzafa en Valencia.

Casa del libro, Paseo Ruzafa 11, Valencia

Casa del libro, Paseo Ruzafa 11, Valencia

El Insinuísmo nace del amor a la poesía, del deseo de sacar la palabra escrita de los libros, reivindicando su esencia como obra de arte en sí misma y ocupando su lugar visual y cercano como tal. El arte insinuísta bebe directamente del Ultraísmo, movimiento literario nacido en España en 1918 y llevado a Argentina de la mano de Borges; porque como decía, amor es evolucionar junt@s.

¡Fuego! ¡Fuego!

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Fuego (2)

Aloma de Balma y Juan Ramírez Pedroche, la voz del joven Christian Guillén y el toque de Daniel Yagüe en Café del Duende

El bicho – De vivir

Se anida un hogar entre mi estómago y mi corazón; un arrebato se me entromete en el pecho robándome el aliento. Tus zapatos. El arte vive entre tus dedos y Aquiles, columpiándose sobre tu puente y el empeine; el costado del talón de tus zapatos desgastado.

Un cortejo. La belleza construida de movimientos: brazos que surcan el aire sobre tu cabeza, mentón altivo, pies inquietos, piernas que cortan la respiración, flecos; te revolotean como vencejos que cantan acrobacias, que te incendian el suelo, quema, quema, la vida quema entre las cuerdas y te toco con los ojos, miradas, y tu altura, me sobrevuelas. Tu mano. Tu mano que roza tu cintura levantando la falda

Aloma de Balma

Aloma de Balma

de tu vestido gris terciopelo, y tus piernas respiran entre las rejas de tus medias.

Pasión. Pasión que es una fuerza que te estira y te contrae, un torbellino que me desgarra la lengua. Y las palmas queman. Pero más queman tus ojos rasgados, salvajes; tú llevas las riendas y yo finjo que soy tu jinete y que con mi voz dirijo tu bocado; eres tú la que con tus movimientos nos atizas. Y las brasas están en mi garganta. El claqué gitano, del campo, sobre la tierra. Trotar las tablas. Tus brazos destilan perfume, y son tus ojos, claros como el cielo cuando hiela.

Quemas, quemas. Es tu contoneo el que rasga mi guitarra. Las cuerdas se rompen, más que acariciar de dedos, con tus uñas rojas me perfilas. En cualquier momento me arrancas del asiento y te siembro en tu mejilla un beso. Tienes nombre de vuelo mudo, de despertares; la lumbre en mi pecho. La madera susurra y calla para otorgar cobijo a ese niño travieso que zapatea y vive de tu sonrisa: duende.

La mascletà se desata bajo tu sombra. El alma como escarpias. Y alguien grita: ¡Fuego! ¡Fuego! Pero solo corren los corazones que calientes se quedan en la voz de tu casa. Y te pago con lo poco mucho que tengo: el brillo de mi mirada, la sonrisa de mi boca; las palmas.

Sudar arte.

A Juan, Aloma, Christian y Dani
Y al Café del Duende,

gracias por el alimento de musa.

Sudar arte (Valencia)

Sudar arte (Valencia)

Campanario: Catalina y Miguel

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Simon Chamberlain – Sonata in C Major, Opus 2, No.3- Adagio
http://youtu.be/EU0alisl60s

Miguelete - Amparo Carbonell

Miguel – Amparo Carbonell

Clic, clic.

Cincuenta metros de caída libre hasta el suelo. Allí abajo, las personas se mueven en una placa de Petri, es como mirar a través de un microscopio hecho de piedra, viento y cielo. Antes de que puedas terminar la frase: “Qué es lo que me está…” ya estás muerto, con tus sueños desparramados sobre la acera. Pero veo una pierna que pasa por encima de la balaustrada barroca, y una cabeza con sus manos y torso que tienta al vacío; sus ojos no miran como los míos hacia abajo, están cegados por la cámara; la piedra tiembla bajo nuestros pies. A mi espalda una señora reza a la vez que se santigua:
–Ay Señor, Santa Madre de Dios… qué se tira, qué se tira.

De pronto, oigo de nuevo… clic, clic.

***

La torre campanario de la Iglesia me atraía ferozmente, era tan estirada que parecía querer tocar el

Catalina - Amparo Carbonell

Catalina – Amparo Carbonell

cielo, mis pies no obedecían, y caminaban directamente hacia su interior subiendo de uno en uno los escalones en espiral. El paredón de la escalera se deleitaba con sus aberturas por donde se podía contemplar el ajetreo silencioso, que desde la quietud interior, se observaba disfrutando de la naturalidad de la existencia.

Al llegar arriba, me quede inmóvil al notar lo que traspasaba por mis ojos y por mi piel. Por mis ojos: la vida; por mi piel: la vida, y rápidamente saqué mi cámara de fotos, no sabía por dónde empezar, miré los huecos de cada lado del hexágono de la torre, y al ver que estaba cara a cara con otro campanario lo plasmé en mi cámara, seguí contemplando la hermosura que percibían mis sentidos hasta que logré encerrarla en la caja de imágenes, para poder disfrutar con ellas y recordar el impacto interno creado en mi cuerpo.

Al pasar los minutos sin notarlos, decidí salir, en ese momento sonaron las campanas, miré hacia arriba donde se percibía la resonancia de su música, combinada con la armonía del tintineo del otro Campanario, este entusiasmo fue el último placer de la aventura, y el momento de partir; tuve que aferrarme, para no caer, no porque estuviera mareada, sino porque no podía dejar de observar ningún trozo por el que iba a pasar; porque no quería olvidarlo.

En estos momentos no existe la soledad, porque todo es de todos.

Alisa De Trevi
Amparo Carbonell (Fotos y 2ª parte del texto)

Algo sobre mí:

Al cruzarse por mi lado dos hombres, no pude evitar escucharlos, decían sobre mí:
–¿Quién es la conoces?
–No, no la conozco pero sé que ama la vida.
–Interesante.
–Sin embargo también sé, que no le es fácil vivirla.
–¿Por qué, si la ama?
–Porque sufre.
–y si sufre ¿por qué la ama?
–Porque lo que le rodea lo ve bello.

Amparo Carbonell

el hIJo DE LA POesíA (intento de Rap, el Ultraísmo moderno)

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El mejor croissant de béchamel

Horno San Nicolás: el mejor croissant de béchamel

OYB (feat. Don Trip) by Starting Six

Solo soy una loca, joder,
Dejadme ser.
Por amor al arte,
Que no mato
Ni hago daño a nadie.

En este mundo de mierda
“Donde el tuerto es el que gobierna”,
Solo me queda el spray y la palabra
Para dar palos de ciego con ella.

A ver si sangran vuestros ojos tinta
Y escucháis mi grito,
Que tal vez sea una meada de perro
Pero es que no dejáis espacio
Y no hay quién os entienda.
Pero a ver si así veis la realidad,
Que es la que con vuestros culos creáis.

Por amor al arte,por amor al arte RECTIF. FINAL
¡Coño!, dejad que me muera de hambre,
Y cuando ya haya muerto
Darles de comer a mis gusanos
La parte proporcional de mis beneficios.
Que mira que vosotrxs sí que tenéis principios,
Y yo solo el impulso de señalar obviedades.

Enmarcar sus cuadros,
Escribid Historia,
Que luego el rebaño la memorice y vomite;
Conmemorarlxs, adornar sus tumbas,
¡Hipócritas!, los generosxs son ellxs,
Que desde su miseria
Os enviaron al futuro sus sapiencias.

Llegáis tarde,
Como la policía
Que defiende la poltrona y no, la justicia.
Tan solo pido:
A los dioses de la noche,
A los verdaderos dueños de la calle,
A mis hermanos y hermanas,
A los que se vean aquí reflejadxs,
Que somos de la misma subespecie,
Que me dejen esta puta rendija
Abierta en esta puerta que respira,
Para colarme en la matriz
De vuestros corazones.

Y solo quiero una oportunidad.
El que llegue primero que diga:
“Por mí, y por todos mis compañeros,
Pero por mí primero”.
¡A la mierda!
Seguiremos clonando ciclos
Para dejar que “el pez grande
Esclavice al chico”.
Pero… ¡Ostia!
¿Y tú que pollas ves
Cuando te miras al espejo, joder?
“¡Que viva el capitalismo sin raciocinio!”
Tenía que haber gritado Zapata,
¿O era Chapata?

¡Pero por dios!, dejadme
Que por amor al arte
Me desangre.

PD: Y qué bien sienta al alma decir:
¡Ostia!
Coño coño coño, -o -o -o,
Joder, joder (musiquita: nino nino ní, ni…, ni…, ni…).

 

 

Muérdeme con el viento de tu boca

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La panadería en activo más antigua de Valencia

La panadería en activo más antigua de Valencia

Handsome Family – Far from any road
http://youtu.be/ZRPpCqXYoos

Inspirado en los circlemakers
http://www.circlemakers.org

Con cariño a John Lundberg, desde la distancia
http://www.offkilter.co.uk/index.html

Un grupo de moscas bebían de un botellín abierto. John llevaba observándolas desde el primer y único sorbo; hacía ya una hora.

–Te acuerdas cuando jugábamos a dar a la valla con las piedras –solapó con un largo trago de cerveza.
–Sí, y cómo nos obligaba a bajar a recogerlas…
–Es que eran piedras que costaban dinero –replicó John.
–Sí, ya, piedras decorativas… –exhaló Ryan en un susurro mientras le mantenía la mirada a una mosca que correteaba por la herida de su brazo.
–A la tarde siguiente ya estábamos otra vez. Tratando de alcanzar la valla a tiro de piedras.

Desde el porche las dos sillas miraban a la hondonada y a la valla oxidada detrás del jardín abandonado. Al otro lado, un trigal crecía salvaje. El cielo ya oscurecía sobre la piel de gallina de los dos muchachos; John y Ryan permanecían en la misma postura. Una luz brillaba sobre la mesilla que los separaba. Seguía habiendo moscas.
John se desperezó levantándose, recogió un puñado de piedras del macetón seco más cercano y comenzó a lanzarlas con pases largos de brazo; hacia la valla. Ryan terminó su lata de cerveza y lo imitó.

–Feliz cumpleaños hermano.

Cuando llegaron a las piedras del último macetón marchito de la casa, la vela aún seguía brillando sobre la mesilla, había consumido gran parte del número dieciocho de la tarta que solo comían las moscas.

***

–¿Os habéis enterado? Han vuelto… En Alton Barnes. Dos pares de círculos, pero esta vez con garras;

paja al viento

Pintada en pared

se están volviendo agresivos, ya os lo digo yo.
El viejo Pete indicó moviendo el vaso que se lo rellenaran.
–Baaah… Ya estamos otra vez. Como si ser agricultor en estos tiempos no fuera ya bastante…
–Y cuándo ser agricultor ha sido bastante –cortó una voz arrancando resoplidos y risas.
–Los extraterrestres visitando nuestros campos de nuevo y vosotros preocupados por la cosecha, típico de los Keene –risas sueltas en el pub– y encima los hay con ganas de hacer bromas.
–¿Extraterrestres…? Una panda de gamberros llenos de cerveza, esos son vuestros “extraterrestres”. Menudo desperdicio.

Al final de la barra alguien exhaló por lo bajo:
–No veo por qué no se puede sacar provecho con ello… quién sabe… hasta podría ser algo bueno.
–Sí como publicidad gratis en periódicos, venta de cereales alienígenas, turismo para ver las señales…
La puerta del local se abrió y se cerró; dos personas salieron. Junto a los dos taburetes ya vacíos, un oído se quedó con el eco de aquella conversación; y se oyó en voz alta:
–¡Pues no veo por qué no podemos sacar partida con todo esto!
Todos los presentes levantaron la vista de la pinta de cerveza y miraron al final de la barra.
–Sí, ya sabéis: publicidad gratis en los periódicos, cereales alienígenas, venta de entradas para ver los campos. Ya sabéis, ese tipo de cosas…
–Qué Pete, ¡ya te veo esta noche rezándole a los extraterrestres para que visiten tu campo!
Carcajadas.

***

espigas al viento–Llévate la basura –gritó John.
Cogió tres cajas llenas de boyellines y otras dos de botellas de vidrio, las metió en el maletero y lo cerró. Y lo cerró. Y lo cerró… ¿Y lo cerró? Recogió las bolsas de nuevo y las echó en la parte trasera de la ranchera junto a una especie de batería. Condujo por el camino de tierra y baches.

Al llegar frente a la cadena, desenganchó el candado siempre abierto, y salió dejando la cadena sin echar. A la entrada del pueblo compró cuatro sacos de trigo para las gallinas; le preguntó al tendero cuando había sido la última vez que le había comprado, bromeando con que si se le volverían a acumular los sacos en el granero. Como no recibió respuesta los compró. Caminando hacia el vehículo vio el barro reseco succionando la pintura de los bajos. Ya en la tienda, cambió las cajas de vidrios llenos de aire por otras tantas llenas de líquido; se cargó dos sobre los hombros y encaró hacia la calle. En la caja, dos niños entorpecían su paso mientras la madre llenaba el carro; badeó el obstáculo. Junto a la ranchera, un anciano maniobraba su vehículo; esperó paciente en la acera a que terminase. De regreso al campo, un chivato comenzó a pitar en el salpicadero. Bip, bip, bip. Siguió conduciendo sin ni siquiera mirarlo. Bip, bip, bip.

***

De noche, en mitad de un campo de trigo, dos luces se mueven. Huele a tierra y a paja humedecidas. espiga 001John sujeta la linterna mientras avanza; mira a lo alto, a las luciérnagas en el techo, inspira hasta hinchar el estómago y suspira. <<La noche como un paño húmedo sobre los campos deshidratados. La vida diurna como una guadaña que siega despertares. Hasta la quietud del aire del campo se suicida en toda su belleza. Y yo soy la puerta por la que huyen las polillas; y es en mi mano, que empuño su arma. En la oscuridad de las faldas de las noches veraniegas, soy el viento que muerde tu figura, que troncha tus cabellos dorados dejando tirabuzones en tu rutina. Para darnos: una salida. Y con el alba, el perfume del rocío entre tus espigas alimenta mi alma.>>

John plantó la estaca de madera en la tierra con una maza y se alejó treinta metros. Tras de sí, un hilo de alambre seguía sus pasos desde el palo. En sus manos sostenía un aparato similar a una radio de radiofrecuencia conectada al extremo del alambre. Se la colgó a la espalda con unas correas caseras, y con el guante pegado al costado de su pernera cogió el alambre que se tensó. Miró a su acompañante y la comisura de la boca se curvó.
–Atención, la primera vez, es la mejor.
Ryan observaba todos sus movimientos.
–Ahora –dijo John apretando el interruptor a su costado.
En su espalda, el aparato inició un zumbido eléctrico minúsculo. Ryan no pudo evitar despegar los labios. De pronto, un camino de hormigas invisibles se abría paso a través del campo de trigo. Las espigas se apartaban a ambos lados del alambre tensado, como si el mismísimo Moisés abriera las aguas del mar Rojo.
John comenzó a caminar. Ryan lo seguía como un pastor alemán.
–El truco está en la muñeca y en estirar hacia el costado para que el alambre siempre esté tenso; así se logra un círculo perfecto. Ya le cogerás el tranquillo.
El trigo se inclinaba ante la sombra del alambre. Y jamás volvía a levantarse. Se quedaba postrado ante una fuerza invisible, todopoderosa, pero sin partirse. Millones de súbditos dorados eran doblegados por las cargas eléctricas que los recorrían de las nanoondas electromagnéticas que bailaban por el alambre. Ryan no podía apartar la vista del espectáculo.
–Parece magia… –balbuceó.
–Y sin embargo, no lo es.
–Pero… ¡Y cómo lograste ponerte en contacto con ellos!
–No lo hice.
–¡No lo hiciste! ¿Y entonces cómo mierdas es que sabes hacerlo?
–Simplemente, un día sentí curiosidad.
–¿Simplemente? –imitó burlándose–. ¡Qué coño!
–Lo demás fue tiempo, investigación, prueba y error. Pero lo primero fue la curiosidad.
–¡Claro que sí! La hostia… qué callado lo tenías… –Ryan, detrás, no perdía de vista a la ola–. Y también se lo contarás a otros…
–Si necesitamos a más gente, algún día, sí. Me gustaría hacer diseños más complejos. Y mejorar el sistema, ya sabes, pasar del cable; aún no sé cómo, pero sé que se puede: creando campos electromagnéticos.
–Creando campos electromagnequé… Jo–¡der! Pero tú te oyes –Ryan soltaba risotadas–. ¡Jo, jo, jo! ¡Sí Señor, vamos a crear putos campos electromagnécoños!
–Campos electromagnéticos –repitió John sonriendo–. Pero tendrá que seguir siendo un secreto.
–Pero… Y cómo van a poder continuarlo otros si lo mantenemos en secreto…
–De la misma forma que lo hice yo: un día tendrán curiosidad, razonarán, sentirán y… explotarán.