Archivo de la etiqueta: muerte

Vencejos marrones en la noche (basado en hechos reales)

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En memoria de Rebeca Borras Bonet

D         Pinto,

Leo.

 

P          Tú viniste a mí

Así…

 

Desperté en mitad de la neblina del spray y, te sentí en mi corazón, pronunciando mi nombre con amor, te escuché pensando en mi mural, paladeando sus sombras y relieves. Tú no sabías que yo podía leerte, y supe que eras sincera, y crecí, como un árbol entre tus emociones, pinté como nunca antes había pintado, sin cometer ni un fallo, volqué mi alma en aquellas pintadas, quería levantar la mirada, dejar los botes y buscarte, pero no podía… http://lasdoscastillas.net/vencejos-marrones-en-la-noche-por-alisa-de-trevi-relatos/

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Una obra de arte no se acaba: se abandona (1/2)

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Bajofondo – Cuesta arriba

(Para lxs que no puedan ver el “vídeo”, a continuación el texto.)

Pero qué es lo que me pasa!
Pero qué es lo que te pasa?

Llegas de la nada, como una neblina matutina, me envuelves con tus palabras húmedas, me calas con el espíritu y remueves la tierra en la que se asientan mis suelas. Tú no eres la respuesta, eres la pregunta; la pregunta que es una nube acosadora de sueños. Y dentro de tu traje gris me siento como un guante. Pero sigues sin ser la respuesta, eres la pregunta infinita. La pregunta que atiza la paradoja de mi esencia. La escusa para seguir siendo yo misma perdida en medio de la niebla vespertina. A todas horas, rodeada de ti, a todas horas; me asfixias, voy atada a tu cintura con un tango mediando entre nosotros. Y si pudiera meterme la mano por la boca y bajando por la garganta prendiendo con mis uñas tu pelo llegar al fondo de donde habitas, y arrancarte como un vómito. Tu mano en mi cuello, deslizándose por la espalda, la confianza de la gravedad en mi peso, mi peso, todo mi peso sobre mi cuello y mi cuello en tu mano, suspendida la alegría, el suspiro y la náusea. Te juro que de mi arrullo te arrancaría, si pudiera. El poder es un mañana que no sé si llegará. Te mandaría lejos, con los que me dieron la vida con la que hoy juego. Te dejaría envuelta en esa niebla como una manta, y lloraría tu pérdida como también lloraría si no te fueras. Como lloro tinta ahora porque eres parte de mí, y yo de ti, más de lo que quisiera, siempre de ti.

¿Qué es negro por fuera, por dentro blanco, y luego, blanco por fuera, negro por dentro? Así rezará mi epitafio, el final será como el principio; un epitafio sin tumba labrado a golpes sobre la carne del espíritu y la mente, incapaces de concebir la gloria sin tormento; y el tormento como argamasa agradecida que construya la alegría.

Pero qué es lo que te pasa!
Pero qué es lo que me pasa?

Qué te ocurre que vienes a remover la tierra que me reúne y me sustenta. Qué me ocurre que abro la puerta a desconocidos cuando al fin la paz habita mi hogar: hogar. Me ocurre que soy hija del aceite y el mar; que llevo transcrito en mis genes el ADN del suicidio. Quién imaginaría que el peor suicida no es el que lo logra, sino el que decide jugar al tango con la muerte.

Siento tus dedos en mi garganta; cómo se me acalora la carne y la tregua: la humedad de tu lengua absorbiendo el sudor de mi axila, mi dedo entre tus dientes, mi pierna cercando tu cintura, una roca viva endureciendo tu bolsillo, la siento a la altura de mis ingles, la leche derramada sobre el vientre, mi aliento sobre tus párpados, el temblor de una caverna entre callosidades: hacer sexo con las palabras y el amor con los pies. Subiendo y bajando. Arriba como abajo. Tu mano mis ojos tus dedos mis pupilas tu nuez mi clavícula el perfume de tu barba en la mandíbula y mis transparencias ocultas.

No sé si sé lo que me pasa. Pero que me ocurra contigo. Con ningún otro, amor mío. Fantasías que sé que son quimeras. Y por ello es que las tengo y anhelo. Mas cuando se hagan carne o tierra desvanecerán mi interés; respira. Y aunque lo sé, me dejo y me atormento. Porque sin ti, mi niña muerte, no sabría lo que es vida. Porque sin ti, mi dulce tormento, no apreciaría rogando al cielo por lo que más quiero.

La tragedia de la belleza (Basado en hechos reales)

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Nebulosa de brillos, sombras y color

Nebulosa de brillos, sombras y color

Yann Tiersen – J’y suis jamais alle (intro)

 

La sombra que da tu silueta no la da ninguna sombrilla. Arcilla en la cuenca de la mano; salitre en la comisura de los labios. Un sol como un disco afilado, pendiendo sobre la cabeza. Cosquillas líquidas encauzadas por el valle de la espalda, un mar verde entre el cielo y el suelo, transpira el perfume del azahar. Una camisa alrededor del cuello…

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Perspectiva de lo que pende

En la penumbra fresca de la tarde. Un móvil que devuelve el eco del vacío: la soledad de la casa, todo en orden, limpio y recogido, la suavidad del pincel acariciando las uñas. Todo perfecto. La ocasión definitiva, que esté todo perfecto. De música ambiental, las risas y gritos de los niños en el parque, trinos de vencejos sobre el circuito de la plaza. El esmeril en la planta de los pies. Un culotte de transparencias negras y ribetes naranjas que erizan los muslos en su ascenso. El camisón de raso que él prefiere, humedecido por el calor bajo sus senos, pezones delimitando la tela. Y la cuerda, áspera y rugosa, entre sus dedos. Es el momento, justo, alineado, exquisito…

 
Linkin Park & Steve Aoki – A Light That Never Comes

La tragedia de la belleza

La belleza de la tragedia

“… The nights go on
Waiting for a light that never comes
I chase the sun
Waiting for a light that never comes…”

Del cuello. Unas manos sudorosas que tiñen una camisa, enroscándola alrededor del cuello como una constrictor. Una serpiente con mangas que cuelgan sobre el torso desnudo. El perfume de esta tierra de las flores y de la luz suspirando su adiós. Unos brazos moldeados anudan las mangas vacías de carne, llenas de voluntad, al brazo de uno de los árboles. De rodillas sobre la tierra grumosa. Aún mecido en medio del eco de la malta tostada…

 

La tragedia de la belleza

La tragedia de la belleza

BROODS – Never Gonna Change

“… And I hate that I’m always so young
Have me feeling like you are the one
And it’s never gonna feel like it’s time
Cause it’s never gonna change
Never gonna change…”

Exquisito es el hilo que trenza infinitos hilos, sosteniendo una vida entre sus hebras que lo sostuvo a él primero. Una cuerda que espera a que se abra la puerta para completar su existencia y, aparezca él. No, así sí, pero no. Un mensaje que se envía por el móvil desde el porvenir:

 

“… When the flood gates open, erase the shores

Camino de sombras

Camino de sombras

At best you don’t care that it breaks some doors…”

Linkin Park

 

 

La malta tostada es unos watsapp que no se contestan. Pendida de un hilo la vida. No hay sombra como la de las ramas y hojas. El perfume que ya llega al paladar. La gravedad de la voluntad es lo que tira de la improvisada soga; ni es el peso ni la fuerza ajena. Con las rodillas cobijadas en tierra, el peso muerto de los pensamientos, el sabor del azahar como último aliento (para algunos, vivir es un esfuerzo), el tacto de la corteza en los callos, una camisa que estrangula el peso de la carga que se libera, la lengua que se expande para decir lo que nadie quiere oír, la nuez que quiere tragar una decisión. Y al fin la paz con el abrazo en la garganta, las palmas sobre el tronco y los pies en tierra; así es como lo encuentran.

Entre tus piernas

Entre tus piernas

“… And I hate that I can’t say your name
Without feeling like I’m part of the blame
And it’s never gonna feel quite the same
But it’s never gonna change…”

BROODS

: “No vengas a casa solo”. Una soga de triple nudo con un lazo adornando el envoltorio en mitad del comedor. La sorpresa es el cuello de ella al final del lazo, con los pies desnudos y las uñas naranjas sobre el piso recién pulido, las rodillas semiflexionadas, la cabeza ladeada con el cabello planchado recogido sobre uno de los hombros. El clic de la llave abriendo la cerradura y el “espera, no entres, vamos nosotros primero”.

Yann Tiersen – J’y suis jamais alle

“La idea de la muerte siempre estará ahí, como una salida. Tienes que aceptarlo, y aprender a convivir con ella.”

Dr. Zafra, psiquiatra

Diáfano de brillos, sombras y color

Diáfano de brillos, sombras y color

 

 

Donde acaba el arcoiris

Donde acaba el arcoiris

La paradoja de ver

Paradoja de ver

Expo. Ultraísmo-Insinuísmo: Pérdida (2/4)

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El amor al que nos une la muerte…

Pérdida

Pérdida – poema: F.Torres / dibujo: A. De Trevi. Exposición de Julio en Casa del libro, paseo Ruzafa, Valencia

Qué pena querida hermana

que a la mitad del camino

hayas elegido el cielo

y no quedarte conmigo.

 

Cuando la guadaña fría

a ti te segó la vida,

del trigal de la familia

cortó la mejor epiga.

 

Si vas al cielo

deja tu huella al pasar

para que algún día

nos podamos encontrar.

Francisca Torres

Infancia (foto que inspiró el dibujo de la obra)

Infancia (foto que inspiró el dibujo de “Pérdida”